lunes, 23 de febrero de 2009

Sin compartir

Buenas noches a todas,

Espero que estéis todas sumidas en el mundo de los sueños. Yo, en vez de dormir, que buena falta me hace, aporreo nuevamente las teclas. En esta ocasión ha sido una canción que he escuchado en el coche el detonante de este nuevo desvarío mío. Iba al volante, intentando encontrar un hueco para aparcar. Con mi pequeño pitufo en la parte trasera y el copiloto, al lado, intentando contenerse, sin ningún éxito, todo hay que decirlo, ante mi pertinaz inexperiencia al volante. Por cierto, no queráis saber como aparco, peor que mal podría ser la definición.

Una vez puestas en situación, os contaré que sonó en la radio "Labios compartidos" de Maná. Con los sentidos centrados en la calzada y en los mandos apenas pude prestar atención a la letra. Sólo a las primeras notas, mientras esperaba que arrancara el coche de delante, que se hallaba detenido, y a la estrofa del estribillo. Y después, mientras hacía la cena, pensé en el título. Los seres humanos somos egoístas por naturaleza. No hace falta sino ver a los niños que todo acaparan. Pero, tal vez, lo más difícil, lo que nadie, o al menos la mayoría, no quisiera, no podría compartir, sería a la persona amada. Como dice una expresión, se me llevarían todos los demonios si me pasara como al protagonista de la canción. Ya veis que lo del intercambio de parejas o el ménage à trois no van conmigo. Soy así de tradicional. Aunque cierto refrán reza "nunca digas de este agua no beberé", no es algo que desee en mi vida. Por más que el amar sea compartir, no compartiría a mi amor.

No es por un tema de "posesión", sino más bien del significado de un beso, de una caricia... de la intimidad juntos. He reconocido multitud de veces ser una romántica incurable. Una locura en los tiempos que corren. Para mí el sexo con un desconocido, por un, seamos llanas, calentón es algo que no contemplo. Siempre he pensado que el amor, el sexo por amor, es... cuestión de piel. De sentir la piel del otro en la propia, mimarla, anhelar su contacto, su calor. No en vano se trata de nuestro mayor órgano y el que nos protege de las agresiones externas.

También he admitido no saber vivir, además de sin abrazos, sin besos. Cuando era muy joven, ya sabéis que de eso hace mil años, veía al resto "enrollarse" con alguien que acababa de conocer cuando salíamos los fines de semana. Jamás me dieron envidia aquellos besos sin nada detrás, sin sentido. ¡Con la de sentimientos que tienen cabida en un beso! Y lo difícil que es la vida sin ellos. Besos de amor... o de cariño. En la boca, en la mejilla, en el cuello... en cada porción de piel.

En fin, parece que la sobredosis de azúcar e hidratos simples que he ingerido hoy están pasando factura. Eso y que, a las dos de la madrugada, no se pueden escribir sino tonterías.

Tengo que dejaros. Creo que por esta noche ya he desvariado bastante.

Besos


PD: Os dejo la canción culpable de estas reflexiones mías.



Añado la letra, sobre la que he destacado algunas partes por cuenta propia.

Labios Compartidos
Maná


Amor mío
Si estoy debajo del vaivén de tus piernas
Si estoy hundido en un vaivén de caderas
Esto es el cielo, es mi cielo

Amor fugado
Me tomas, me dejas, me exprimes y me tiras a un lado
Te vas a otros cielos y regresas como los colibrís
Me tienes como un perro a tus pies

Otra vez mi boca insensata
Vuelve a caer en tu piel

Vuelve a mí tu boca y provoca
Vuelvo a caer de tus pechos a tu par de pies

Labios compartidos
Labios divididos mi amor
Yo no puedo compartir tus labios
Y comparto el engaño
Ni comparto mis días y el dolor
Yo no puedo compartir tus labios
Oh amor, oh amor
Compartido

Amor mutante
Amigos con derecho y sin derecho de tenerte siempre
Y siempre tengo que esperar paciente
El pedazo que me toca de ti
Relámpagos de alcohol
Las voces solas lloran en el sol
Mi boca en llamas torturada
Te desnudas ángel hada luego te vas

Otra vez mi boca insensata
Vuelve a caer en tu piel de miel
Vuelve a mí tu boca
duele
Vuelvo a caer de tus pechos a tu par de pies

Labios compartidos
Labios divididos, mi amor
Yo no puedo compartir tus labios
Que comparto el engaño
Y comparto mis días
Y el dolor
Ya no puedo compartir tus labios
Que me parta un rayo
Que me entierre el olvido, mi amor
Pero no puedo más
Compartir tus labios

Compartir tus besos
Labios compartidos

Te amo con toda mi fe, sin medida
Te amo aúnque estés compartida
Tus labios tienen el control
Te amo con toda mi fe, sin medida
Te amo aún que estés compartida
Y sigues tú con el control...

4 comentarios:

Io dijo...

Yo tampoco he podido nunca.

Supongo que hay que tener una mente muy abierta para eso, y una gran dosis de generosidad. Yo no debo tener ni lo uno ni lo otro.

Felices sueños...

Mil besos!!!

Elvira dijo...

Yo tampoco. Y no veo claro que compartir eso sea generosidad, la verdad. :-)

Besos

Malagueña dijo...

Yo tampoco sería capaz de compartir,para eso soy posesiva y egoísta :D

Hay gente que lo hace y yo creo que es más una manera de pensar que otra cosa.
Yo he tenido una amiga así,de las de ir de flor en flor y nunca me ha terminado de gustar,la verdad.

AVENOC dijo...

Hola katha! Jo! mira que he mirado veces tu blog a ver si habías puesto alguna entrada nueva y resulta que se me han acumulado, a lo mejor es que ha pasado más tiempo del que pienso...En fin todo bien en principio, quitando una periodontitis que me tiene la boca fatal...y para más risas me tienen que quitar las cuatro muelas del juicio la semana que viene....Aich! es que me han salido en horizontal y no en vertical un asquito vamos...
Por el resto bastante bien, por cierto que tengo que colgar la continuación de mi historia. Tengo algunos capítulos ya casi listos, tengo que dar unos retoquillos y los pongo. Siento estar tan desarraigada últimamente pero es que tengo un montón de cosas que hacer por un asuntillo que me traigo entre manos y que ya os contaré. De todas formas en cuanto tengo un poquillo de tiempo en el trabajo me pongo a escribir mi historia y pienso en vosotras y en si os gustará.
Un Besito muy grande, y por cierto, nunca me he liado con nadie por liarme y ya está, que quieres que te diga, no he encontrado nunca ningún atractivo en ello, siempre he buscado sentir algo muy fuerte por la otra persona, y como no que me sintiera correspondida, es una cuestión de autoestima y nada más. De la otra forma me sentiría una mujer objeto.
Un saludo muy grande guapa.